Globalcaja patrocina una sesión In FEDA centrada en el mercado brasileño y sus claves para la internacionalización
Brasil se presenta como uno de los mercados más atractivos para las empresas españolas que buscan crecer en el exterior. Su dimensión, su peso económico en América Latina, la evolución de su marco tributario y las oportunidades que puede abrir el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur configuran un escenario de interés para el comercio exterior.
Estas fueron algunas de las claves abordadas en la sesión In FEDA, patrocinada por Globalcaja, centrada en el mercado de Brasil y sus oportunidades para las empresas exportadoras. El encuentro contó con las intervenciones de Carlos Fernández Carrasco, desde su experiencia en la Cámara de Comercio de España en São Paulo, y de María José Olmeda, responsable de Negocio Internacional de Globalcaja.
Durante la jornada se analizaron las oportunidades comerciales que ofrece Brasil, los sectores con mayor potencial, la importancia de conocer la cultura de negocio brasileña y las herramientas financieras que pueden ayudar a las empresas a operar con más seguridad en mercados internacionales.
Brasil: dimensión, oportunidades y necesidad de preparación
Carlos Fernández Carrasco explicó el papel de la Cámara de Comercio de España en São Paulo, desde donde se acompaña a empresas españolas interesadas en hacer negocios en Brasil. La Cámara trabaja en todo el país y reúne a grandes compañías, multinacionales, pymes, startups y empresas brasileñas que buscan conectar con el ecosistema empresarial español.
São Paulo fue presentado como uno de los grandes polos empresariales de América Latina y como un punto clave para entender la actividad económica brasileña. Desde allí se impulsa una intensa labor de networking, organización de eventos, visibilidad institucional y apoyo a compañías que quieren introducirse o consolidarse en el mercado brasileño.
Uno de los mensajes principales de la ponencia fue que Brasil no puede abordarse solo desde una perspectiva comercial o financiera. Es un país de gran tamaño, con diferencias relevantes entre regiones y sectores, y donde la cultura de negocio tiene un peso decisivo. Entender cómo se negocia, cómo se construye la confianza y cómo funcionan los tiempos empresariales puede marcar la diferencia entre cerrar una oportunidad o perderla.
En este sentido, Carlos Fernández Carrasco destacó que Brasil es un mercado muy relacional. Antes de cerrar acuerdos, es habitual dedicar tiempo a conocer a la persona que se tiene enfrente, generar confianza y construir una relación de largo plazo. También señaló la importancia de adaptarse a los ritmos de negociación, tener paciencia y entender que un retraso o una respuesta poco directa no siempre significan falta de interés.
Reforma tributaria y Mercosur: cambios que pueden mejorar la competitividad
Uno de los grandes asuntos tratados durante la jornada fue la reforma tributaria brasileña, que ya ha comenzado su implantación y que, según se expuso, está previsto que culmine en 2033.
Hasta ahora, Brasil contaba con un sistema fiscal muy complejo, con impuestos a nivel federal, estatal y local, además de particularidades en cada territorio. Para una empresa que operase en distintos estados o municipios, esta situación podía exigir una gestión fiscal muy especializada.
La reforma avanza hacia un modelo más parecido al IVA, con el objetivo de simplificar el sistema y hacerlo más homogéneo. Aunque no implica necesariamente una reducción de la carga fiscal, sí puede aportar más previsibilidad y facilitar la operativa de las empresas.
También se abordó el impacto que puede tener el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Según se explicó en la sesión, este nuevo marco comercial puede contribuir a reducir progresivamente aranceles y barreras no arancelarias que actualmente dificultan la competitividad de algunos productos europeos en Brasil.
Entre esas barreras no arancelarias se mencionaron cuestiones como el reconocimiento de denominaciones de origen, indicaciones geográficas, marcas de calidad o el acceso a licitaciones públicas. Estos elementos resultan especialmente importantes para productos españoles que basan parte de su valor en la calidad, el origen y la diferenciación.
Sectores con potencial para exportar a Brasil
Durante la sesión se identificaron diferentes sectores con oportunidades para las empresas españolas.
Uno de ellos fue el vino. Carlos Fernández Carrasco explicó que existe un creciente interés de las bodegas españolas por el mercado brasileño y mencionó una próxima misión con cinco bodegas de La Rioja. También señaló que la percepción de calidad de los vinos españoles en Brasil es buena, aunque el mercado está muy dominado por países como Argentina y Chile, que cuentan con una ventaja competitiva por su cercanía.
En el caso del aceite de oliva, se apuntó que la adaptación al nuevo escenario comercial podría ser relativamente rápida, tanto por la parte arancelaria como por la eliminación de determinadas barreras no arancelarias.
También se mencionaron oportunidades en maquinaria, especialmente cuando se trata de equipos que no se producen en Brasil, ya que podrían beneficiarse de condiciones de entrada más favorables. En este punto, se insistió en la necesidad de analizar producto por producto.
Otros sectores tratados fueron la cuchillería, los envases y embalajes, las infraestructuras, la construcción, los servicios profesionales, la energía renovable y el hidrógeno.
En infraestructuras, Brasil aparece como un país con importantes necesidades y con proyectos vinculados a colaboraciones público-privadas. Durante la ponencia se citaron ejemplos de empresas españolas con presencia en el país, que contribuyen a generar confianza hacia los proveedores españoles.
En energía, se destacó la apuesta de Brasil por posicionarse como una potencia en hidrógeno y el peso de las fuentes renovables en su matriz energética. No obstante, también se señaló que uno de los retos está en las infraestructuras de transmisión, necesarias para llevar la energía desde las zonas de producción hasta las regiones de mayor consumo.
Implantarse en Brasil: oportunidad, pero con planificación
Otro de los aspectos abordados fue la implantación empresarial en Brasil. Carlos Fernández Carrasco explicó que abrir una sociedad puede ser relativamente sencillo, pero cerrarla puede resultar mucho más complejo, especialmente si hay personal contratado.
Por ello, recomendó planificar bien la entrada en el mercado. En algunos casos, puede ser más prudente comenzar de forma gradual: conocer el mercado, trabajar con algunos clientes, apoyarse en la Cámara, identificar proveedores y asesores, y solo después plantear una implantación más estructurada.
También destacó la importancia de elegir correctamente al administrador o representante local. Aunque el accionariado pueda ser extranjero, la sociedad debe contar con un administrador brasileño o con residencia permanente, una figura que puede tener mucho poder dentro de la empresa.
En materia laboral, se habló de los sistemas de contratación, así como de la necesidad de asesorarse bien para evitar riesgos jurídicos. También se mencionaron los controles financieros, la fiscalidad sobre dividendos y la importancia de gestionar correctamente las salidas de capital.
Seguridad en cobros, pagos y divisas
La intervención de María José Olmeda, responsable de Negocio Internacional de Globalcaja, se centró en la parte financiera y operativa del comercio exterior. Su mensaje principal fue claro: tan importante es vender como cobrar.
Desde el Departamento Internacional de Globalcaja, la entidad acompaña a las empresas en la gestión de cobros, pagos, financiación internacional, divisas y revisión documental.
María José Olmeda explicó que, con la información disponible actualmente, Brasil no está generando incidencias relevantes en cobros y pagos para la entidad. No obstante, insistió en la importancia de consultar antes de iniciar operaciones con nuevos clientes o entidades financieras, especialmente para verificar los bancos con los que se va a trabajar.
En comercio internacional, la elección del medio de cobro o pago es clave. Durante la sesión se mencionaron instrumentos como transferencias internacionales, créditos documentarios, remesas documentarias y avales internacionales. En este último caso, se subrayó la importancia de revisar bien las fechas, plazos de ejecución y condiciones aplicables.
También se abordó la gestión del riesgo de tipo de cambio. Brasil está fuera de la zona euro, por lo que las operaciones pueden realizarse en monedas distintas al euro, especialmente en dólares. Si no se cubre adecuadamente el riesgo de tipo de cambio, una empresa puede afectar a su margen comercial.
Para ello existen soluciones en divisa personalizadas como la compraventa de divisas a plazo con productos como el forward tradicional, el forward americano u otros instrumentos más complejos, que deben analizarse siempre según cada operación concreta.
Herramientas de apoyo a la internacionalización
Globalcaja puso a disposición de las empresas distintas herramientas de apoyo, entre ellas el blog Exporta tu Valor, con información sobre instrumentos de cobro y pago, financiación internacional, divisas, eventos, formación y actualidad económica internacional.
También se presentó la plataforma COMEX, que permite acceder a recursos como autodiagnóstico exportador, fichas país, ferias internacionales, barreras comerciales, Incoterms, cálculo del precio de exportación y contenidos sobre medios de pago y divisas.
Para una empresa que quiera vender en Brasil, este tipo de información puede ayudar a validar si su producto tiene mercado y definir mejor su estrategia de entrada.
Brasil: una oportunidad que exige acompañamiento
La sesión In FEDA permitió dibujar una visión amplia del mercado brasileño. Brasil ofrece tamaño, demanda, sectores en crecimiento, reformas en marcha y un contexto de nuevas relaciones comerciales con la Unión Europea. Pero también exige preparación, conocimiento del entorno, planificación y una adecuada gestión de los riesgos.
Las empresas españolas que quieran exportar a Brasil deben analizar bien el mercado, conocer las barreras de entrada, valorar la competencia local y regional, proteger sus cobros, gestionar el riesgo de tipo de cambio y estudiar con detalle la forma de implantación.
El mensaje conjunto de las dos intervenciones fue claro: Brasil puede ser un mercado de grandes oportunidades, pero requiere información, estrategia y acompañamiento especializado.
En ese camino, encuentros como la sesión In FEDA, con el patrocinio de Globalcaja, ayudan a acercar a las empresas de Castilla-La Mancha las claves necesarias para abordar con más seguridad su proceso de internacionalización.

